jueves, 12 de febrero de 2009

Cuando el representante de Cogam insulta al Partido Popular de Alcorcón para agradar a Cascallana

El presidente del Colectivo Cogam, Miguel Ángel González, durante la presentación de la firma del convenio Ayuntamiento de Alcorcón-Cogam, utilizó su diversidad sexual para insultar al Partido Popular por haber presentado un recurso de inconstitucionalidad contra la ley que admite los matrimonios homosexuales. El personaje se permitió, en presencia de los representantes populares en el Ayuntamiento de Alcorcón, calificativos tales como retrógrado o derecha más ultramontana.
Afortunadamente, ni siquiera el colectivo que dice representar se identifica unánimemente con las tristes posturas políticas que adopta Miguel Angel González. Muy al contrario, la mayoría entiende que jamás el Partido Popular ha estado ni estará en contra de los derechos de todas las personas, con independencia de su elección sexual, y hagan o no alarde de ella. Como también entiende la mayoría que defender el matrimonio no es atacar a los homosexuales, pero sí reconocer que lo que no es no es, y la unión de dos personas del mismo sexo, respetable desde cualquier punto de vista, no es un matrimonio.
Podemos entender, claro, que González tenga que agradecer a Cascallana una subvención de 20.000 euros y un local para una asociación cuya implantación en Alcorcón es ninguna. Entendemos que, conociéndole, piense que el mejor modo de agradar a Cascallana son los insultos hacia sus adversarios políticos. Nos consta que ambos disfrutaron de lo lindo dando muestra de su sectarismo recalcitrante, de su desprecio por las palabras libertad e igualdad que utilizan con tanta ligereza, y de ese triste pensamiento único que impera en la izquierda fundamentalista, carentes como están, por otro lado, de más argumentos.
Pero la libertad ideológica y de expresión, y el respeto a esta libertad, es lo que verdaderamente lleva a la igualdad. Cualquier expresión o actitud que se dedica a atacar el que existan personas, asociaciones o partidos políticos que piensen y se expresen de manera libre y diferente es criticable por fascista y dictatorial.
Y, por supuesto, resulta patético ver a un personaje, que representando a los afiliados de Cogam malamente se representa a si mismo, insultar a quienes no piensan como él para agradar a quien en plena crisis económica pone a su disposición el dinero y los medios de todos los vecinos de Alcorcón, mientras se da de lado a asociaciones deportivas, culturales, de mayores, religiosas, con verdadera implantación en Alcorcón, y cuyo único “defecto” es no bailarle al agua al senador.

1 comentario:

Pedro dijo...

Buen artículo.
Ya sabéis que los que no piensan como ellos siempre son enemigos, no rivales, e intentaran disminuir tanto su libertad de expresión como su libertad democrática.

Un saludo